Soy enfermero.
Me presento de vocal V en 8000 ENFERMERAS.
Habida cuenta de las publicaciones que están surgiendo en redes como Facebook, X o Instagram, rememorando los tiempos pretéritos y feos del Colegio de Enfermería de Asturias, me gustaría aclarar varias cosas. Y me gustaría aclararlas por que me siento con suficiente autoridad para hacerlo, por que "yo sí estuve allí".
Es cierto que el cambio del CODEPA es evidente y magnífico, por supuesto. Las cotas de libertad que ahora disfrutan las enfermeras eran impensables hace 6 años. Y es cierto que el cambio se produjo por la movilización de muchas enfermeras. Sin ellas esto no habría sido posible, sin duda.
Dicho esto, y con TODO EL RESPETO DEL MUNDO para esas enfermeras que sí se movilizaron cuando se solicitó, que sí acudieron a Asambleas cuando se convocaron, que estuvieron ahí de manera constante y que sí fueron a manifestarse cuando había que hacerlo: NO, no todo el mundo tuvo el mismo grado de implicación esos años y NO todas estaban a lo mismo, lo siento.
Empecemos por el principio. Antes de 2014 hubo gente que se comió Asambleas colegiales hostiles de solemnidad, desde la mas absoluta soledad, antes de que la gente se escandalizara por el trato de Emilio Losa. Y ahí muchas ya sabían quien era y como funcionaba el difunto presidente.
Pregunten quiénes fueron y dónde están ahora.
Hubo gente que, con todo en contra, y visto lo visto, tuvo los arrestos de plantar su nombre y apellidos para poner DENUNCIA EN FISCALÍA. A algunas personas se les ofreció participar, y no quisieron. Pregunten quiénes fueron y dónde están ahora. No todos somos lo mismo.
Hubo compañeros que, cuando se consiguió movilizar a un buen puñado de compañeras (informando, llamando, informando, llamando...) fueron amenazados por el CODEPA con ser expedientados, de manera pública, en prensa regional. De realizarse ese expediente hubiese implicado NO PODER EJERCER (TRABAJAR) ¿se imaginan la broma?. Eso nos ocurrió.
Pregunten quiénes fueron y dónde están ahora. No todos somos lo mismo.
Hubo gente que recibió demandas, como fue mi caso, por daños al honor, a la hija del presidente. Recuerden, la revista impulso y el juicio que se celebra ahora este mes. Se me solicitó 50.000€, nada menos. Perdonen, pero no todos fuimos lo mismo.

Hubo gente que siguió recibiendo demandas, como en mi caso, por daños al honor, ¿recuerdan la revista Interviú?, se me pedían 20.000€.
No todos somos lo mismo.
Hubo gente, como sigue siendo mi caso, que se implicó en organizaciones nacionales, ahora llamada Acción Enfermera, donde sigo militando, con el mismo objetivo, acabar con la porquería que hay en muchos colegios y CGE, y también recibí demanda mercantil.
No todos somos lo mismo.
http://www.accionenfermera.com/2016/10/27/libertad-expresion-divino-tesoro/
Hubo gente que se movilizó y se manifestó, claro que si, y agradecido quedo por su respaldo CUANDO CONVOCAMOS LA MOVILIZACIÓN, pero insisto, ni todos hicieron lo mismo ni de la misma manera.
Hubo compañeros que se organizaron legalmente en asociación, que gestionaron una moción de censura con recogida de firmas, que hicieron charlas, mesas redondas con políticos, eventos...en fin, gente, pocos, que consiguió movilizar a otros muchos.
Pregunten quiénes fueron y dónde están ahora. No todos somos lo mismo.
Amenazas en prensa, circulares enviadas por correo postal, "La verdad del Codepa"... ¿recuerdan todos esos documentos y escritos para atacarnos?. De verdad, no todos somos lo mismo.
Todo esto, en aquel momento, tuvo muchas implicaciones personales y profesionales. Le dedicamos muchas horas al día. Por eso pienso en esos "moscosos" que, mientras unas disfrutaban, otros lo dedicamos a aquello. Pienso en esos cursos que no pudimos hacer, esas jornadas sanitarias a las que no fuimos, esos congresos perdidos, ese dinero (propio) que gastamos. Esas vacaciones recortadas para meter mas horas a esa lucha. Esos malos gestos recibidos, esas amenazas...
De esto hace ya muchos años. Ya hay generaciones de enfermeras que "han nacido"(como profesionales) sin haber conocido todo esto que apunto.
No se trata de tener un reconocimiento a esa labor de manera perpetua, faltaría más, nadie nos puso una pistola en el pecho para hacerlo. Simplemente seguimos la premisa de un sabio compañero: "Hacer lo correcto no es opcional".
Ahora bien, que a día de hoy tenga que leer, EN CAMPAÑA ELECTORAL, a compañeras darse golpes en el pecho sobre cómo ellas se volcaron para acabar con los tiempos oscuros... pues miren, muy bien, pero no. Me da entre risa y un poco de pena. Me alegro por su participación, claro, fue muy necesaria, pero oiga, NO, ni fuimos iguales ni hicimos lo mismo.
Todos tenemos un pasado.
La historia no se puede cambiar.





